Saltar al contenido
Centro de Información Médica | Salud Consultas

Cirugía para el cáncer de próstata

La próstata es una glándula ubicada debajo de la vejiga, que dota a la uretra por sus aletas.

Cirugía para el cáncer de próstata
Cirugía para el cáncer de próstata

El cáncer de próstata ocurre en un 5-7% de los hombres mayores de 50 años. La incidencia de esta enfermedad aumenta con la edad. El cáncer de próstata ocurre en el tejido prostático. Se desarrolla lentamente, por lo que casi el 90% de todos los cánceres de próstata permanecen clínicamente desapercibidos durante décadas.

Síntomas

Los hombres con cáncer de próstata generalmente no presentan síntomas, especialmente en la etapa inicial de la enfermedad. Esto se debe a que el cáncer de próstata a menudo se produce en las áreas periféricas de la próstata y comienza a ejercer presión sobre la uretra e impide la micción más adelante.
Los síntomas más comunes de enfermedad progresiva que obligan a los pacientes a visitar al médico son: micción frecuente, dificultad para orinar, micción intermitente, sangre en la orina y el semen, dolor o ardor al orinar, problemas con la erección, eyaculación dolorosa, dolor frecuente o rigidez en espalda baja, pérdida de peso, pérdida de apetito y debilidad en una etapa posterior de la enfermedad.

Tratamiento

La elección correcta del tratamiento del cáncer de próstata requiere considerar varios factores como el grado de diferenciación del cáncer, el estadio de la enfermedad, si la enfermedad está localizada o tiene metástasis cercanas o distantes, y la edad del paciente y los síntomas que siente. Después de considerar todo esto, el urólogo, en consulta con oncólogos y especialistas en medicina nuclear, aplica el tratamiento adecuado. Los diferentes métodos de terapia incluyen cirugía, radioterapia, terapia hormonal y, en ocasiones, combinación de hormonas antiandrógenas y citostáticos. Estos procedimientos se pueden usar solos o en combinación.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía de próstata se aplica en las etapas más tempranas del cáncer de próstata. Existen varios tipos de cirugía de próstata y pueden ser en forma de extirpación parcial o completa de la próstata.
La prostatectomía perineal radical es una cirugía que se realiza bajo anestesia general. La incisión se ubica entre el escroto (testículos) y el ano. Este procedimiento es mínimamente invasivo y especialmente aplicado en pacientes obesos. Los ganglios linfáticos regionales (cercanos) no se pueden eliminar mediante este procedimiento.

La prostatectomía retropúbica radical es el procedimiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia general. La incisión se realiza en la pared abdominal, a 2,5 cm por encima del pene, y la cirugía extirpa toda la próstata junto con los ganglios linfáticos cercanos: las cavidades del semen alrededor de la próstata. Este procedimiento es la manera más fácil de preservar los nervios periféricos circundantes que controlan la micción y la erección.

La prostatectomía laparoscópica y la prostatectomía radical laparoscópica asistida por robot son cirugías que se realizan bajo anestesia general con algunas pequeñas incisiones en la pared abdominal. El laparoscopio se introduce en la cavidad abdominal a través de una pequeña incisión mediante la cual un urólogo extirpa quirúrgicamente la próstata. En la laparoscopía clásica, el urólogo realiza la cirugía con la ayuda de instrumentos, mientras que la laparoscopia robótica se realiza mediante un dispositivo que está conectado al laparoscopio, que es administrado por un urólogo.

La resección transuretral de próstata es una cirugía que se realiza bajo anestesia local mediante la introducción de un cistoscopio a través de la uretra con la ayuda de instrumentos quirúrgicos. Con esto, el tejido del tumor se elimina si está disponible para este tipo de cirugía. Este procedimiento quirúrgico elimina solo el tumor, no toda la próstata.

La criocirugía elimina el tejido del tumor de próstata al congelarse. Este procedimiento supone la introducción de la sonda en la región perineal (el área entre el escroto y el recto). La sonda de microondas rectal congela la próstata y, por lo tanto, destruye las células cancerosas de la próstata. Este método a menudo daña el tejido que rodea la próstata (vejiga), el recto y los músculos que controlan la micción. El tiempo de recuperación de la cirugía depende del método de tratamiento quirúrgico, la edad del paciente, otras enfermedades asociadas, la obesidad, etc.